Aquella era una de esas noches en las que parecía haberse detenido el tiempo. Las luces resplandecientes de los faroles iluminaban las calles empedradas mientras las sombras intimidantes se dibujaban en el suelo. Encendió su cigarrillo y subió el cuello de su abrigo, eran ya las doce menos un cuarto, dio vuelta en la siguiente esquina, se detuvo acomodo su sombrero y apago el cigarrillo, se dirigió hacia el café Le Figaró, al llegar el portero le abrió la puerta haciéndole una cordial reverencia, subió las escaleras y camino hacia el vestíbulo dejando allí su abrigo, grandes candelabros y espejos decoraban el lugar, respiro profundo y se alegro de ya no estar en América, en donde ahora había la ley seca, sintió una bocanada de aire caliente que le entibio el cuerpo al entrar en aquel salón, todo allí era algarabía, una locura con olor a tabaco, champagne y café, de inmediato le dirigieron hacía una mesa del lugar, pidió un habano y una taza de café, pocos minutos después regreso el mozo quien le sirvió dejándole disimuladamente una nota bajo la servilleta.
Era cierto, no era lo que el esperaba, pero por lo menos le había dejado un mensaje, cautelosamente miro hacia los lados asegurándose de que nadie le viese leyendo la nota, la abrió con cuidado y la leyó con atención luego cerrando el papel, encendió su habano y fumo con tranquilidad , tomo el último sorbo de café y aprestándose a salir dejo sobre la mesa una propina, se levanto y sacudiéndose una mota de polvo sobre su hombro se dirigió al vestíbulo tomo su abrigo, bajo las escaleras acomodo su sombrero y salió del lugar, allí estaba ella, esperándolo en su hermoso Bugatti Royale tal como lo decía la nota, abrió la puerta y se subió al automóvil, el tomándola apasionadamente desde el cuello la beso en los labios, cerrando la puerta se dirigieron hacia el mirador donde siempre el la llevaba cuando lograba escabullirse de su marido y sus amigos en aquellas fiestas en el gran salón…
Mientras conducía saco de su bolsillo una pequeña caja de chocolates que traía para ella, quién gustosamente los acepto con una sonrisa, abrió la caja y comió uno de aquellos chocolates, algunos minutos después de esto ella tomo su mano y la apretó con fuerza, su rostro comenzó a ponerse pálido mientras se retorcía al ahogarse, él la miro sin compasión alguna pensando en lo rápido que hacía efecto el cianuro, conducía sin detenerse. Rápidamente su cuerpo de aquella mujer comenzó a enfriarse y sus labios se tornaron morados, estaba muerta cuando llego finalmente al mirador donde siempre iban a contemplar la ciudad, ya una vez estacionado el automóvil, tomo la caja de chocolates y la guardo en su bolsillo, tomo su pañuelo y comenzó a limpiar todo aquello que había tocado para borrar sus huellas, ya habiendo terminado con esto en el interior, se puso sus guantes, salió del automóvil y cerrando la puerta aún con el pañuelo en la mano se aseguro de limpiar la puerta y la manilla, caminó en la penumbra hacía unas rocas que habían en el lugar tras las cuales había ocultado un pequeño bolso dos días atrás, lo tomo entre sus manos, y saco de allí un traje azul que guardaba muy bien doblado, se quito rápidamente la ropa poniéndose el traje y guardando el otro, para evitar ser reconocido a su regreso, estaba terminando de abrochar sus zapatos cuando de pronto, una luz lo encegueció, y el cubriendo su rostro con el brazo intento ver quién era, al sentir el ruido de un motor comprendió que ya era hora de partir, tomo el bolso y esparciendo el polvo para borrar sus huellas se dirigió hacia el automóvil que le esperaba, se subió sin decir palabra alguna al conductor y ambos sujetos se dirigieron de vuelta a la ciudad. Horas después estacionaron el auto y limpiaron tal como él lo había hecho con el anterior para borrar cualquier huella y habiendo finalizado aquella tarea cada uno tomo un camino diferente. Miro su reloj ya eran las cinco menos diez, caminó dos cuadras en línea recta y doblo hacia un callejón sin salida y mirando de reojo observo una puerta a la que se acerco y tocando tres veces un mozo le abrió, quién le ayudo a escabullirse por la cocina. Llego hasta el salón donde horas antes había estado, se dirigió hacia la mesa en donde estaba sentado un acaudalado hombre de negocios fumando un puro, lo miro fijamente y este le saludo invitándolo a sentarse junto a el, el detective sacudiéndose el polvo que le quedaba en la chaqueta le dio la mano y acercándose al oído le dijo: “Está hecho”, aquel hombre le sonrió y aparto para el una silla dándole una palmada en la espalda le dijo: “Tenía que pagar… la amaba, pero tenía que pagar… por tantos años fue de todos y nunca fue mía.. ” le dijo sin remordimiento alguno al hombre que había contratado para seguirla, seducirla y después asesinarla…
Encendió otro puro y pidió para ambos un café, mientras pensaba con serenidad “mi esposa no será de nadie más… sólo de la muerte…”
Las delicias de Royale
•Mayo 11, 2009 • Dejar un comentarioAún en los últimos años que nos quedan… que dé vueltas la vida….
•Abril 25, 2009 • Dejar un comentarioEl mundo sigue girando en ese inevitable tempo que rige nuestras vidas… las calles deslucidas le acompañan en su trayecto, las hojas giran al compas del viento mientras camina pensando en si tal ves regresara. Se detiene abruptamente mira su reloj son las nueve atrasado como siempre apura el paso, pero no sabe bien hacia a donde ir. Era una mañana fresca pero soleada la de aquel Jueves de Abril, cerró los ojos y bostezo, miro de reojo el lugar donde estaba y se dio cuenta de que se había equivocado de salida del metro.
“Fantástico todo lo que necesitaba era perderme en mi segundo día de trabajo y llegar atrasado ” pensó para si mientras sacaba una barrita de cereal energético de su bolsillo, miro hacia el cielo con desesperación y agitando su pie nervioso esperaba que cambiara la luz del semáforo, rogando a las entidades celestiales que la próxima calle fuera la que estaba buscando, el semáforo dio el verde cruzo ágilmente la calle evitando cada espécimen que se cruzaba por enfrente, avanzo una cuadra, doblo a la izquierda y ahí estaba, finalmente había llegado al trabajo por obra y gracia de las casualidades místicas de la vida, pero… pero cuando vio lo que estaba pasando a su alrededor se borro la sonrisa de su rostro quedó atónito, ¿que era todo esto ….?. La entrada al edificio estaba acordonada, estaba lleno de policías y patrullas a las afueras de su oficina, ya no estaban los guardias que siempre le saludaban cuando lo veían, ahora habían dos monstruosos gorilas vestidos de policías cada uno con una metralleta en la mano…. ¿Sera un aviso de bomba? , -le dijo a un anciano que estaba parado junto a su lado- , el anciano le respondió: “No, creo que un jefe se volvió loco cuando le dijeron que estaba despedido y en un arrebato de furia intento incendiar las oficinas… y cuando un guardia intento calmarlo le robo el arma, eso fue lo que dijeron en las noticias, yo como vivo aquí enfrente salí a mirar porque creí que el tipo se iba a suicidar, pero tomo de rehén a una secretaría y se encerró en su oficina exigiendo que el gerente general viniera a hablar con el para devolverle su trabajo….” Mario con desconcierto miro al anciano y le dijo: “siempre pensé que esta cuidad era peligrosa, Colombia no es un país muy seguro que digamos, la gente siempre esta en peligro con las Farcs o esta a merced de la guerra entre las guerrillas y los narcos, pero yo pensaba que estas cosas sucedían en Estados Unidos solamente…” el anciano lo miro, acomodo sus lentes y asintiendo con la cabeza le dijo: “en todos lados hay gente demente, no solo en Estados Unidos, allá estas cosas son más comunes porque todos tienen derecho a tener un arma para defenderse, por eso las casas no tienen rejas, acá estamos acostumbrados a llevar una vida normal asumimos que vivimos en este país con los paramilitares y sus guerras, pero si pensáramos siempre en ello, de seguro estaríamos todos angustiados …”, cuando el anciano termino de decir aquella frase ambos se percataron de que aquel hombre estaba parado en la cornisa del balcón apuntando el arma hacia su cabeza, miro con atención y contando una y otra vez el numero de pisos para asegurarse de que no estaba en lo cierto… era el séptimo piso, el que correspondía a área de seguridad informática donde el trabajaba… ahí cayo en cuenta de que el suicida era su jefe y la secretaria era su novia, su cabeza giro y se sintió desvanecer por un segundo, recobro el aliento y miro hacia el frente, cuando vio a aquel hombre caer desde el balcón frente a sus ojos, un silencio sepulcral invadió el ambiente… fue un instante tenso cuando los policías corrieron a ver si el hombre estaba muerto…. Se acercaron lo miraron con desazón he hicieron lo que debían, le tomaron el pulso, para comprobar lo que ambos sabían de antemano estaba muerto… él angustiado se preguntaba si su novia estaría muerta también, pasaron tantas cosas horribles por su cabeza en ese momento… cuando de pronto alguien se asomo por el balcón y miro hacia abajo, efectivamente era su novia la única secretaria del departamento. S e apoyo en la baranda y segundos después se desvaneció…. Estaba viva era lo único que importaba, miro con resignación aquella fatídica escena que solo había visto en las películas, los policías armados entraron al edificio y sacaron a su novia y los otros empleados que tenia de rehenes el que había sido su jefe, sabía que a ella no la volvería a ver hasta que la revisaran los médicos y terminaran los interrogatorios de la policía, pálido y tembloroso saco de su bolsillo la barrita de cereal que aún no terminaba de comer y se sentó en la acera esperando que le dejaran acercarse a ella, mientras se decía a si mismo: “Está viva, esta viva”.
Este artículo fue escrito por Claudia Arriagada Olate para el blogguecedario
Si aún están por civilizar…
•Abril 10, 2009 • 2 comentariosEso pensé yo, cuando vi a Schumacher conduciendo por la autopista, iba con el manos libres puesto, escuchando a acdc en la radio, mientras miraba por la ventanilla por sobre el hombro a los otros conductores luciendo su troncomovil nuevo, apretaba el acelerador haciendo ronronear el motor, esquivando un auto y a otro, echando la carrocería encima, pasando de una pista a otra en su bólido de formula1, a lo Schumacher como un campeón…. Estaba concentrada en eso, cuando de pronto vi ante mis ojos algo que creí que era una alucinación… me pregunte si tal ves estaba siendo abducida o me había dado un golpe en la cabeza, como sea…. más tonta de lo que soy, ya no podría quedar… la cosa es que ante mis ojos vi un taxi-vaca…. Si como dije, vestido de vaca, enteramente tapizado de piel de vaca, con peluches de vacas colgando por todos lados, parecía una vaca con ruedas, más bien un vacamóvil…. Fue imposible no lanzar una carcajada al oír su bocina: Muuu….. Muuu… Eso fue surrealista, la mayoría de los que íbamos al lado miramos desconcertados buscando de donde venía el peculiar sonido, ¿que haría una vaca en una autopista ?. Nos preguntamos todos de seguro, miramos a la izquierda y luego hacía la derecha y ahí estaba como una visión traída del olimpo, corría a toda velocidad luciendo su particular aspecto vacuno, nos largamos a reír y le tocamos las bocinas. Según nos dijo el taxista cuando lo encontramos por casualidad en una bomba de bencina, lo habían asaltado varias veces, así que aburrido de eso reacondiciono su taxi lo más vistoso posible para ahuyentar a los delincuentes, cosa que le funciono por cierto, era demasiado llamativo como para ser robado…Nos despedimos y nos subimos al auto, obvio sin dejar de tomarnos la respectiva foto para inmortalizar la joyita del ingenio chilensis…
Ese día creí que lo había visto todo…todo lo que podía ver en una autopista de un país sicodelicamentesubdesarrollado, pero no, había algo más por venir aún….
Miraba tranquilamente por la ventana disfrutando del viaje, cuando vi a Baríshnicov en moto…. Si, el demente conducía con las dos manos en el manubrio mientras dejaba fluir su creatividad, así como lo de “estrellas en el hielo” o “patinando por un sueño”, pero sin patines y con ruedas… Me miro y sonrió alegre y de pronto hizo su pirueta, una paloma: una pierna apoyada en el asiento la otra en el aire mientras se sujetaba del manubrio con ambas manos… y sin casco… Me miro de nuevo y me sonrío, mostrándome orgulloso su gran hazaña…. yo lo mire mientras pensaba que se había fumado ese demente para hacer semejante locura y amablemente con una seña me despedí….
Cuando llegamos cerca del peaje nos encontramos con el pretencioso Schumacher, el tipo que conducía su auto como en una pista de formula1, estaba en panne, iba tan preocupado de lucir bien en su auto nuevo que se le olvido cargar bencina….estaba esperando a la grúa, que habían mandado para sacarlo de ahí y terminar con el atochamiento, ya que debido a esto chocaron algunos vehículos que venían más atrás, lamentablemente choco el vacamóvil con Baríshnicov. Según el artista motodancístico se sintió obnubilado al ver esa esa vaca gigante que se le venía encima y había pensado que había fumado muchos porros ese día y que estaba alucinando…. Según el conductor del vacamóvil, el hippiento artista Baríshnicov, se le atravesó cuando quiso lucirse con un mortal extendido hacia atrás, pero como lo iba a ver si parece un zancudo del Cirque Du Soleil arriba de una moto, yo estoy acostumbrado a la gente normal que anda por la carretera, no a tipos excéntricos como estos… le decía al carabinero que tomaba el parte del accidente, por suerte ni Baríshnicov ni vacamóvil resultaron heridos, un poco abollados eso sí, aunque el herido en su autoestima fue Schumacher, que tuvo que aguantar la vergüenza de pasar luciendo el ultimo peaje de la autopista dentro de su auto nuevo, pero arriba de una grúa….. Del que tuvo que bajar para pagar el peaje….
Sin duda en Santiago estamos todos locos, nunca sabes con que te vas a encontrar, ni con que te vas a sorprender…
Escrito por Claudia Arriagada Olate para bloguecedario
El hombre que soñaba despierto
•Abril 4, 2009 • 5 comentariosEl tiempo era solo una ilusión aquel día, una invención innecesaria para negarle el derecho de soñar despierto, según pensaba, tal vez el hecho de que pasara la mayor parte del tiempo despierto y no dormido se debía la constante lucha que padecía consigo mismo para permanecer en pie y seguir soñando despierto, Siempre andaba en su pijama a rayas por la casa, día tras día como un sonámbulo, como un fantasma que siempre hacia el mismo recorrido y nunca decía nada, tambaleante se dirigía hacia la cocina a sacar el tazón rojo donde se servía el cereal con leche que tomaba en las mañanas, daba unos pasos hacia la mesa y se sentaba a desayunar con la vista perdida hacia la nada. Su madre que siempre estaba allí a esa hora antes de ir al trabajo, lo veía con un dejo de lástima, preguntándose si tal vez un día dejaría de soñar despierto, a veces llegaba a pensar que su cuerpo estaba vacío y que su mente se había quedado encerrada en algún lado…
Había vuelto de la guerra sano y salvo, había trabajado como médico en el frente, atendiendo a los soldados heridos de la primera línea en el campo de batalla. Ya estaba de vuelta en casa cuando comenzó la reconstrucción de la cuidad, que había sido destruida por los bombardeos…. El estaba vivo, tantos miles habían muerto y él estaba vivo, pero parecía estar muerto en vida…
Un día se puso su abrigo sobre el pijama y salió a recorrer las ruinas de la ciudad, parecía estar buscando algo o a alguien entre los escombros diseminados por las calles repletas de gentes, doblo a la derecha y luego a la izquierda, ahí estaba la iglesia o lo que quedaba de ella, saco de su bolsillo un medallón y entro como pudo por un hueco que había dejado un misil en una de las murallas de la iglesia, se dirigió hacia el altar tomo el medallón y lo enlazo en un cirio que encontró en suelo y luego lo prendió, había un ataúd sucio y con flores secas, yacía allí la esposa del único amigo que él había tenido durante los horrores de la guerra, no había podido ser velada por su marido, debido a los constantes bombardeos que sufría ese día la cuidad, desafortunadamente para él ya había recibido la carta que le comunicaba que esa misma tarde, debía presentarse en el frente de batalla, con los ojos llenos de lágrimas miro el ataúd donde reposaba su amada esposa, se acerco a el y lo beso con suavidad, prometiéndole a ella, que volvería a velarle después de la guerra…El nunca volvió….había muerto salvando a un herido que cargaba en sus hombros cuándo piso una mina antipersonal, su mejor amigo había muerto ante sus ojos y no pudo hacer nada para evitarlo, sabía que no había podido velar a su esposa…. metió las manos entre sus ropas, saco el medallón y lo colgó de su cuello, ahora estaba allí frente a su ataúd, se había prometido a sí mismo sobrevivir a la guerra, para cumplir la promesa que su amigo le hizo a su esposa y que no pudo cumplir.
El cirio estaba encendido y colgaba de él medallón que ella le había regalado en su cumpleaños 5 años atrás antes de la guerra, rezo una oración corro pudo, a pesar de ser ateo y rompió a llorar… nunca había llorado después de la guerra, ni una sola lágrima… y se decía entre sollozos como diciéndole a ella: “lo siento, lo siento, no pude salvarle, no pude salvarle…”
El cirio ya se había consumido por completo, estaba en el suelo aún sollozando, se levanto, se enjugo las lágrimas y camino por entre los escombros hasta el hueco por donde había entrado, entre la muchedumbre vio a unos trabajadores que iban pasando con sus herramientas al hombro en dirección a la zona de reconstrucción de la cuidad, con paso rápido se les acerco, les contó la historia de su amigo en sucintas palabras, y luego caminaron juntos hacía la iglesia, se dirigieron hacia el pequeño ataúd y persignándose, lo tomaron entre los cuatro llevándolo a las afueras del santuario, vieron un pequeño terreno baldío al costado del templo y cavaron allí una fosa, bajaron el ataúd con unas cuerdas que encontraron en una casa en ruinas. El había sobrevivido a la muerte, solo para vivir ese momento…
Comenzó a tirar la tierra sobre el ataúd con un trasto viejo que encontró botado en el suelo, lentamente la tierra fue llenando el foso y empezó a cubrir el abismo, mientras sentía que con cada montón de tierra que lanzaba se enterraba a si mismo…Y era cierto, el también había muerto en aquella guerra… Quién iba a pensar que él volvería de la muerte como de un largo sueño en el que estuvo prisionero…
Escrito por Claudia Arriagada Olate

El hombre que soñaba despierto by Claudia Arriagada Olate is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-No comercial-Sin obras derivadas 2.0 Chile License.
Madre molesta con hija que se niega a bañarse
•Abril 3, 2009 • 2 comentariosEra la tarde del día Sábado 28 de Marzo, en la Comuna de Quinta Normal, a las 4:30 pm, la menor CZ de 6 años se negaba a darse un baño después de haber jugado a las tacitas de barro y haberse comido un gusanito, según contó: “estaba bien mojadito eso si, pero lo metí en el horno de mi Barbie para sacarle lo cochino con el calor”. Según su madre la Señora Eulalia Flores 38 años dueña de casa dice: “Estoy cansada de verla jugar en el barro se ensucia la ropa y después tengo que bañarla, como si el jabón costara barato en estos tiempos, ve que con esto de la crisis económica el precio del jabón ha subido un 1000% por eso andamos todos cochinos ahora”, si de hecho déjeme contarle “no es por ser mal hablada ni nada de eso, pero los amiguitos de mi hija andan tan sucios que un día que vinieron jugar a la casa se me perdieron en el patio, porque los confundí con la tierra…” En secreto la menor CZ comento: ” Mi mamí siempre viene a buscarme cuando estamos en la mitad del té, por eso me tiro al suelo y me hago la muerta, me pongo tiesa como una tabla, ella me agarra de la punta del vestido y me arrastra por el suelo del living, dice que así aprovecha de limpiar un poco el piso, porque yo me voy a bañar igual .Yo creo que es porque queda más brillosito”.
Escrito por Claudia Arriagada Olate

Madre molesta con hija que se niega a bañarse by Claudia Arriagada Olate is licensed under a Creative Commons Atribución-No Comercial-Sin Derivadas 2.0 Chile License.
Nada
•Abril 3, 2009 • Dejar un comentarioLa vida es absurda a veces y a veces me siento vacía. Tiemblo mientras brillan las luces y ladran los perros. Todo es silencio y todo vuelve a comenzar como en un ciclo interminable, que nos construye y nos destruye infinitas veces para seguir adelante, perdiendo y encontrando el sentido, recuperando el aliento, devolviéndonos la conciencia. Las páginas están en blanco, estoy divagando en la nada, sin nada en que pensar…En un segundo te quedas absorto, como petrificado en silencio, el tiempo se detuvo esta noche y el ruido vuelve a aparecer, todo continúa otra vez…
Escrito por Claudia Arriagada Olate
La noche era temible, sombría y oscura…
•Abril 3, 2009 • Dejar un comentarioEl perro ladra, y se oye su ladrido como un lamento interminable en el silencio. Se hacia más inmensa la inmensidad que contemplábamos desde la ventana, el viento rugía y movía con desesperación las ramas, que tiritaban como si fueran a ser arrancadas desde la tierra… la noche era temible, sombría y oscura. El cielo era negro, con una luna redonda e intensa. Las tablas crujían con cada paso que daban a oscuras para evitar ser descubiertos, mientras entre risas y temblores trataron de ocultarse, para escabullirse en los bares aquella noche… Jamás lograron esconderse, y de pronto estaban allí, encerrados… desesperados. Ya no había nada que hacer… la muerte les había llegado como una agonía lenta y confusa…
Escrito por Claudia Arriagada Olate
En la seguridad de lo incierto…
•Abril 3, 2009 • Dejar un comentarioQuisiera cerrar los ojos y morir un segundo. Olvidar para seguir mi camino incierto sin nada que lamentar y sin nada que perder… Aquí la noche es siempre oscura y sin estrellas cuando se acerca la nada… Allá viene. Peligrosamente a consumir mi pequeño mundo de cartón, a destruir nuestros sueños e ilusiones, que parecieran estar apunto de quebrarse frente a nuestros ojos, sin que podamos hacer nada para evitarlo. Siempre estamos sobre una delgada cuerda floja, casi apunto de caer al vacío… La vida es incierta, el mundo es adverso, el cuerpo es inhóspito y la muerte es inevitable… somos niños ingenuos jugando con la pistola de Papá, vivir es un juego peligroso… aquí hay superhéroes sin capa que dicen salvar al mundo y quieren dominarlo…. Sus sombras siempre estarán sobre nosotros, es inevitable, todos estamos bajo el mismo sol… luchamos contra la misma nada y vivimos en la segundad de lo incierto.
Escrito por Claudia Arriagada Olate
Cómo transcurre lo inevitable…
•Abril 3, 2009 • Dejar un comentarioEstoy aquí frente al computador, una noche más haciendo no se qué… desvariando con la mirada perdida en el vacío, una vez más mientras escucho una canción que una y otra vez se repite, incesantemente… mientras transcurre la noche de una manera inevitable…como transcurre lo inevitable….Siento que esta noche no soy yo… soy como un fantasma que va desvanenciendose como la niebla al amanecer…. Y un escalosfrío me recorre el cuerpo para recordarme que aún sigo aquí….Que aún estoy viva…
Escrito por Claudia Arriagada Olate


Comentarios recientes